El Xiaomi Redmi Note 15 Pro+ 5G llega con una receta que, sobre el papel, tiene sentido: pantalla AMOLED grande y muy luminosa, batería enorme con carga rápida de 100 W, y una cámara principal de 200 MP con OIS para asegurar detalle. Es de esos móviles que quieren gustar en el uso diario: brillo al sol, autonomía y foto “resultona” sin complicarte.
Si estás en plena caza de gama media-alta, mi consejo es simple: mételo en el comparador y cruza precio vs rivales directos. Y cuando empiecen a moverse los descuentos de verdad, en ofertas suele aparecer antes que en ningún lado. Si quieres ver alternativas por marca, aquí tienes Xiaomi.
Diseño “titan tough”: resistencia por encima de la media, pero no es un pluma
Aquí la apuesta es clara: IP66/IP68 y Gorilla Glass Victus 2. Esto ya te pone en otro escalón frente al típico móvil “bonito” que luego te da miedo sacar sin funda. Además, Xiaomi recalca su enfoque de durabilidad (Titan Durability / estructura reforzada) y un detalle práctico: AI Wet Touch 2.0, pensado para que la pantalla responda mejor con agua o sudor.
Dimensiones y peso: 163,34 x 78,31 mm, grosor 8,19 mm (Black/Glacier Blue) o 8,47 mm (Mocha Brown) y peso 207,1–208 g según color. Colores: Mocha Brown, Glacier Blue y Black.
Incluye altavoces estéreo, Dolby Atmos y Hi-Res, además de un “400% volume boost”. El titular suena potente, pero aquí lo que importa es si mantiene calidad sin romper. Si lo hace, es un móvil muy disfrutable para vídeos y juegos sin auriculares.
En conectividad: Wi-Fi 6E, Bluetooth 5.4, Dual SIM (nanoSIM + nanoSIM o nanoSIM + eSIM, según mercado) y NFC (puede variar por región). También incorpora Xiaomi Offline Communication, una función para comunicación directa en entornos abiertos y sin cobertura (no lo vendería como “salvavidas”, pero como extra puede tener su punto). En seguridad: huella en pantalla y desbloqueo facial.
Pantalla AMOLED 1.5K de 6,83" a 120 Hz: el gancho número uno
Panel AMOLED de 6,83" con resolución 1.5K (2772 x 1280), hasta 120 Hz y pico de 3200 nits. Si esto se traslada bien a uso real, el móvil debería ir sobrado en exteriores. Además, suma HDR10+ y Dolby Vision, que cuando lo usas en plataformas compatibles se nota.
También hay buenas noticias para quien es sensible al parpadeo: PWM de 3840 Hz y certificaciones de TÜV. Para juegos, muestreo táctil hasta 480 Hz y un pico “instantáneo” de 2560 Hz en Game Turbo.
Software y funciones IA: HyperOS con el pack de Google (según región)
Viene con Xiaomi HyperOS y un paquete de IA que incluye Xiaomi HyperAI (escritura, reconocimiento de voz, intérprete, búsqueda, fondos dinámicos, etc.) y funciones de Google como Gemini y Circle to Search. Como siempre: disponibilidad real según idioma/país y muchas funciones dependen de conexión.
Rendimiento: Snapdragon 7s Gen 4 y refrigeración IceLoop (bien), con el matiz de UFS 2.2
Monta Snapdragon 7s Gen 4 (4 nm) con CPU de ocho núcleos (hasta 2,7 GHz). En el día a día esto debería ir fluido: redes, cámara, vídeo, multitarea y juegos populares sin dramas, aunque no es un chip de “flagship”.
Lo interesante es el sistema térmico Xiaomi IceLoop, pensado para sostener rendimiento en sesiones largas. Y ahora el matiz importante: LPDDR4X + UFS 2.2. No es un desastre, pero sí es el tipo de detalle que, si el precio se sube, empieza a doler. Versiones: 8/256, 12/256 y 12/512.
Batería de 6500 mAh + 100 W: aquí sí hay argumento real
Batería de 6500 mAh (típica) y 100 W HyperCharge. Xiaomi habla de carga completa en torno a 40 minutos en condiciones concretas, así que quédate con la idea correcta: autonomía grande y carga muy rápida para no vivir pegado al enchufe.
También incluye carga inversa por cable de 22,5 W, útil para auriculares, reloj o para salvar a otro móvil en un apuro. El cargador en la caja puede variar según mercado/tienda, así que conviene comprobarlo antes de comprar.
Cámaras: 200 MP con OIS y zoom por recorte “optical-level” (promete, pero hay que verlo)
La principal es la que manda: 200 MP, OIS, f/1.7, sensor 1/1.4", lente 7P y pixel binning 16-en-1. Esto, bien afinado, debería dar mucha nitidez con luz y resultados más sólidos en interiores que sensores pequeños, siempre que el procesado no se pase de agresivo.
El zoom es el típico “bueno si lo hacen bien”: 2x y 4x in-sensor con detalle “optical-level”. Ojo: esto es recorte del sensor + procesado, no un teleobjetivo dedicado. Puede funcionar sorprendentemente bien en 2x/4x, pero no lo vendas como periscopio.
Xiaomi también menciona un trabajo de HDR “triple focal length” y que la lente principal soporta cinco focales, con un rango equivalente de 23 mm a 92 mm manteniendo color consistente. El gran angular es de 8 MP f/2.2 (cumplidor) y la frontal de 32 MP f/2.2.
Opinión de la editora
Sobre el papel, el Redmi Note 15 Pro+ 5G tiene tres bazas muy claras: pantalla AMOLED 1.5K grande con 3200 nits, batería de 6500 mAh con 100 W y una principal de 200 MP con OIS con un 2x/4x por recorte que puede quedar muy bien si el procesado acompaña. Para quien prioriza pantalla + autonomía + foto con detalle, pinta muy bien.