Los Shokz OpenRun representan la evolución natural de los Aeropex, consolidándose como uno de los referentes indiscutibles en el segmento de la conducción ósea. Dirigidos específicamente a deportistas que no quieren aislarse de su entorno, estos auriculares apuestan por la seguridad y la comodidad extrema. Tras analizarlos, creemos que su propuesta de audio abierto es, posiblemente, la mejor solución para quienes corren por ciudad o montan en bicicleta, permitiendo disfrutar de la música sin perder el contacto con el tráfico o los sonidos ambientales.
No estamos ante unos auriculares convencionales y eso se nota desde el primer segundo. Su estructura de titanio y la ausencia de almohadillas dentro del oído proponen una experiencia distinta, donde la ligereza y la resistencia son las verdaderas protagonistas. Si buscas un sonido audiófilo o una cancelación de ruido profunda, este no es tu producto; pero si priorizas la higiene, la estabilidad durante el ejercicio y la seguridad vial, los OpenRun son difíciles de batir en su rango de precio.
Comodidad absoluta con diseño envolvente de titanio
Lo primero que nos sorprende de los Shokz OpenRun es su ligereza. Con apenas 26 gramos de peso y una estructura fabricada íntegramente en titanio, se sienten casi imperceptibles una vez colocados. Al ser un diseño open-ear, no hay nada que se introduzca en el canal auditivo, lo que elimina por completo la fatiga o la presión que suelen generar los modelos in-ear tras sesiones largas de entrenamiento.
El arco de titanio ofrece una flexibilidad y resistencia notables, garantizando que los auriculares se mantengan en su sitio incluso en movimientos bruscos, como saltos o series de carrera intensa. Además, la marca ofrece una versión Mini con un arco 21 mm más corto, un detalle que agradecemos enormemente para aquellos usuarios con una circunferencia de cabeza menor que buscan un ajuste más ceñido y sin holguras traseras.
Conducción ósea de alta fidelidad: PremiumPitch 2.0+
En el apartado sonoro, los OpenRun utilizan la tecnología PremiumPitch 2.0+, que ha mejorado significativamente la respuesta de graves y ha reducido las vibraciones molestas que caracterizaban a los primeros modelos de conducción ósea. El sonido es nítido y con un estéreo dinámico sorprendente para no estar tapando el oído. Aun así, debemos ser claros: al no haber sellado físico, la potencia de los bajos no iguala a unos auriculares tradicionales, pero es más que suficiente para motivarte durante el entreno.
Un punto muy positivo es la inclusión de dos modos de ecualización: el modo estándar para música y el Vocal Booster, diseñado específicamente para mejorar la claridad en podcasts o audiolibros. Además, gracias a sus dos micrófonos con cancelación de ruido y al algoritmo CVC, las llamadas se escuchan con una estabilidad impropia de este formato, separando bien nuestra voz del ruido de fondo incluso en exteriores.
Resistencia IP67 y una carga rápida que salva sesiones
La durabilidad es otro de los pilares de este modelo. Cuentan con certificación IP67, lo que significa que son totalmente resistentes al polvo y al agua (pueden sumergirse hasta 1 metro durante 30 minutos). Aunque no son aptos para natación debido a las limitaciones del Bluetooth bajo el agua, soportan sin inmutarse el sudor más intenso o una lluvia torrencial. Su sistema de carga magnética detecta incluso la humedad en los pines para evitar cortocircuitos, avisándote si hay residuos líquidos antes de conectar el cable.
En cuanto a la autonomía, ofrecen hasta 8 horas de reproducción continua y un tiempo de conversación de hasta 16 horas. Lo más destacable es su nueva carga rápida: con solo 10 minutos de conexión, obtenemos 1,5 horas de uso adicional. Es la función perfecta para esos días en los que te das cuenta de que no tienen batería justo antes de salir a entrenar. Una carga completa se realiza en aproximadamente una hora y media a través de su puerto propietario magnético.
Creemos que los Shokz OpenRun son la compra maestra para cualquier corredor o ciclista que valore su seguridad por encima de todo. Por 139 €, ofrecen una combinación de ligereza, resistencia IP67 y carga rápida que los sitúa a la vanguardia de la tecnología open-ear. Aunque no son para quienes buscan una inmersión sonora total en entornos ruidosos, su comodidad y la capacidad de mantenerte conectado con el entorno los convierten en una herramienta deportiva excepcional.