Los Shokz OpenFit Air representan una evolución lógica dentro del catálogo de la marca, alejándose de la conducción ósea tradicional para abrazar el concepto de auriculares open-ear TWS. Este modelo está diseñado específicamente para quienes buscan un equilibrio entre comodidad extrema, seguridad al aire libre y un uso versátil que abarca desde el deporte hasta el teletrabajo. Su característica diferencial es el diseño de oído libre, que permite escuchar música o podcasts sin perder el contacto acústico con el entorno.
Creemos que estos auriculares son una solución ideal para usuarios que encuentran molestos los modelos in-ear o que necesitan estar alerta mientras corren por la ciudad o trabajan en la oficina. Con un peso de solo 8,7 gramos por auricular y un sistema de sujeción flexible, prometen una experiencia de uso casi imperceptible durante horas, aunque con los compromisos lógicos de este formato en cuanto a aislamiento y profundidad de graves en entornos muy ruidosos.
Comodidad absoluta con el nuevo diseño Shokz Air
Lo primero que destaca al probar los OpenFit Air es su ergonomía. Shokz ha implementado lo que denominan sujeción para la oreja Shokz Air, fabricada con una aleación con memoria de níquel-titanio (Ni-Ti) de solo 0,75 mm. Esta estructura es extremadamente flexible y se adapta a la forma de la oreja sin ejercer presión innecesaria. Al no introducirse en el canal auditivo, eliminan por completo la fatiga que suelen causar los tapones de silicona.
Nos ha parecido especialmente inteligente el diseño de su sección transversal en forma de lágrima, que facilita el uso simultáneo con gafas sin que las patillas estorben. Con un ángulo de 25,5 grados, el centro de gravedad se desplaza más cerca del oído, lo que aporta una estabilidad sorprendente incluso en movimientos bruscos. Son, sin duda, de los auriculares más cómodos que hemos probado para sesiones largas de estudio o entrenamientos de intensidad media.
Sonido DirectPitch: claridad sin aislamiento
En el apartado sonoro, los OpenFit Air utilizan la tecnología DirectPitch, que proyecta el sonido directamente hacia el canal auditivo mediante ondas inversas para minimizar la fuga de audio. El resultado es una experiencia de escucha natural y equilibrada, apoyada en un driver dinámico de 18 x 11 mm con diafragma compuesto. No intentan competir en pegada de graves con unos auriculares cerrados, pero el algoritmo OpenBass Air logra dar una calidez necesaria a las frecuencias bajas que se agradece en géneros como el pop o el rock.
La gran ventaja aquí es la transparencia total. Al mantener el oído libre, la seguridad en exteriores es máxima: escuchas los coches, a tus compañeros de oficina o los avisos del transporte público con total claridad. Sin embargo, debemos advertir que en entornos muy ruidosos, como un avión o una calle con mucho tráfico, el audio puede verse enmascarado por el ruido ambiental, ya que la cancelación de ruido es puramente pasiva y el diseño prioriza la entrada de sonido externo.
Funcionalidad para el día a día y llamadas nítidas
Para quienes buscan un dispositivo todoterreno, la inclusión de conexión multipunto es un acierto rotundo. Permite pasar del ordenador al móvil de forma fluida, algo fundamental en entornos de trabajo híbrido. Además, la calidad de las llamadas es notable gracias a su sistema de 4 micrófonos con tecnología cVc 8.0, que según la marca es capaz de reducir el ruido de fondo hasta en un 96,5 %. En nuestras pruebas, la voz se mantiene nítida y bien aislada de las distracciones externas.
La autonomía cumple con lo esperado para su tamaño: 6 horas de reproducción continua y hasta un total de 28 horas con el estuche de carga. Nos parece especialmente útil su carga rápida, que con solo 10 minutos ofrece 2 horas adicionales de música. Su resistencia IP54 asegura que el sudor o una lluvia ligera no sean un problema, aunque recordamos que el estuche no es impermeable y debe mantenerse seco.
Los Shokz OpenFit Air son, por 109 euros, una de las opciones más equilibradas para quienes huyen de los auriculares intrusivos. Brillan por su comodidad excepcional, la seguridad que aporta su diseño open-ear y una calidad de llamadas sorprendente. Si priorizas la calidad de graves absoluta o el aislamiento total, quizás no sean para ti, pero si buscas unos auriculares deportivos y para el día a día que puedas llevar puestos horas sin enterarte, son una recomendación clara.