El TP-Link Archer AX55 Pro se presenta como una opción equilibrada para quienes buscan dar el salto al estándar Wi-Fi 6 sin realizar una inversión desproporcionada. Tras probarlo, nos parece una solución sólida para hogares que requieren una red estable, mayor velocidad en dispositivos conectados y una gestión sencilla del tráfico, posicionándose como un punto medio muy interesante entre los routers de entrada y los sistemas mesh más costosos. No es el dispositivo más avanzado del mercado, pero cumple con solvencia en lo que realmente importa para el usuario doméstico medio.
Conectividad y potencia con sabor a gama alta
Uno de los aspectos que más nos ha gustado es la inclusión de un puerto de 2.5 Gbps, una característica que habitualmente solemos ver en modelos de gama superior. Esta capacidad nos permite aprovechar al máximo las conexiones de fibra ultrarrápida actuales, garantizando que el router no sea un cuello de botella en nuestra red local. Además de este puerto de alta velocidad, contamos con otros cuatro puertos Gigabit, lo que nos asegura suficiente conectividad física para conectar por cable los dispositivos que más lo necesitan, como consolas, Smart TVs o equipos de sobremesa.
La experiencia inalámbrica, respaldada por la tecnología Wi-Fi 6 AX3000, ofrece velocidades de hasta 2402 Mbps en la banda de 5 GHz y 574 Mbps en la de 2.4 GHz. En nuestras pruebas, la cobertura se muestra consistente gracias a sus cuatro antenas externas con tecnología Beamforming. Si bien no hará milagros en viviendas de dimensiones excesivas o con paredes muy gruesas, su rendimiento es notablemente superior a los routers que suelen instalar las operadoras, especialmente al gestionar múltiples dispositivos simultáneamente gracias a la tecnología OFDMA.
Seguridad y gestión avanzada al alcance de todos
La configuración y gestión de la red son puntos donde TP-Link suele brillar, y este Archer AX55 Pro no es una excepción. A través de la aplicación Tether o la interfaz web, el control sobre la red es total y muy intuitivo. Valoramos especialmente la suite HomeShield, que ofrece una capa extra de seguridad muy necesaria hoy en día, permitiéndonos gestionar el control parental, monitorizar dispositivos conectados y aplicar políticas de calidad de servicio (QoS) para priorizar el tráfico importante, como videollamadas o streaming, sin complicaciones técnicas.
La posibilidad de configurar servidores VPN directamente en el router es otra de las características que hemos puesto a prueba y que añade un nivel de versatilidad muy apreciado. Para usuarios que teletrabajan o que buscan una capa extra de privacidad para sus dispositivos del hogar, contar con soporte para OpenVPN, PPTP o L2TP es un valor añadido que muchos competidores omiten en este rango de precio.
Versatilidad con OneMesh y USB 3.0
No podemos ignorar la compatibilidad con OneMesh, que nos facilita ampliar la red mediante repetidores compatibles si en el futuro decidimos que necesitamos más cobertura sin tener que reemplazar el router principal. Además, la presencia de un puerto USB 3.0 abre la puerta a funcionalidades adicionales, como la creación de un servidor multimedia básico o la compartición de archivos en red local de forma rápida, algo que transforma este router en un centro de gestión doméstica más completo de lo que parece a simple vista.
Aunque el diseño en color negro es sobrio y discreto, lo que realmente nos convence es su fiabilidad constante. Es un equipo que, una vez configurado, tiende a olvidarse de que está ahí, funcionando de forma silenciosa y eficiente. Por un precio que suele rondar los 75 euros, ofrece un conjunto de prestaciones que difícilmente se pueden cuestionar si buscas mejorar la infraestructura de red de tu hogar.
El TP-Link Archer AX55 Pro es, a nuestro juicio, uno de los routers más equilibrados del mercado actual. Combina un puerto de 2.5 Gbps, soporte para VPN y una gestión de seguridad excelente con un precio contenido. Es la elección ideal para quien busca renovar su red doméstica sin complicaciones, garantizando una conexión rápida y estable para el día a día. Si priorizas rendimiento y funcionalidad sobre diseños ostentosos, este es un candidato sólido para tu red.