El Glorious Model I es una propuesta interesante dentro del saturado mercado de ratones gaming. Mientras muchas marcas han apostado únicamente por la ligereza extrema sacrificando funciones, Glorious ha buscado un punto intermedio muy específico: mantener un peso contenido de apenas 69 gramos sin renunciar a una botonera extendida. Es un ratón diseñado para quienes pasan horas frente al ordenador, ya sea en sesiones intensas de juego o en entornos de trabajo donde los atajos de teclado y macros ganan terreno, todo envuelto en un chasis ergonómico para diestros que busca la comodidad durante largas jornadas.
Diseño ergonómico y construcción en colmena
Al primer contacto, lo que más destaca del Model I es su apuesta por el diseño de panal de abeja en la carcasa. Esta decisión constructiva no es solo estética; es la clave que le permite mantenerse en unos competitivos 69 gramos a pesar de albergar nueve botones. La ergonomía está claramente orientada a usuarios diestros, con una forma que se adapta bien a manos medianas y grandes, permitiendo diferentes tipos de agarre sin sentirse forzado.
Aunque el diseño de agujeros pueda generar dudas iniciales sobre la suciedad o el tacto, la realidad es que aporta una ventilación extra que se agradece cuando el uso es prolongado. Los materiales transmiten una sensación de durabilidad correcta y el conjunto se percibe sólido en mano. Las patas de PTFE facilitan un deslizamiento suave sobre cualquier alfombrilla, complementando esa sensación de ligereza que, junto al cable paracord ultraflexible, hace que a veces olvidemos que estamos usando un ratón con cable.
Rendimiento fiable con el sensor BAMF
En cuanto a su capacidad técnica, el sensor BAMF es el corazón que mueve este periférico. Con una resolución máxima de 19.000 DPI, ofrece una precisión excelente en casi cualquier superficie y escenario de uso. Hemos comprobado que el seguimiento es preciso, sin aceleraciones extrañas ni saltos, cumpliendo sobradamente con lo que se espera de un ratón competitivo hoy en día. La tasa de sondeo de 1000 Hz garantiza una respuesta inmediata de 1 ms, algo fundamental en títulos rápidos donde cada milisegundo cuenta.
No es un ratón inalámbrico, y aunque en el mercado actual esto pueda parecer una limitación para algunos, el cable de Glorious compensa esta carencia con creces. Es tan ligero y flexible que, correctamente colocado, no genera resistencia ni el efecto arrastre típico de los cables de goma tradicionales. Si prefieres la fiabilidad de la conexión por cable USB-A y te olvidas de gestionar baterías o latencias inalámbricas, este Model I es una alternativa muy solvente.
Versatilidad gracias a sus 9 botones y Layer Shift
La verdadera diferenciación de este modelo respecto a otros ratones ultraligeros radica en su botonera. Contar con nueve botones programables, incluyendo los cuatro laterales, abre un abanico de posibilidades enorme para jugadores de MOBA o MMO, pero también para usuarios que buscan productividad. La clave aquí es la función Layer Shift a través del software Glorious CORE; nos permite asignar una segunda capa de funciones a los botones, lo que multiplica exponencialmente el control que tenemos sin mover la mano del ratón.
Configurar macros o atajos de productividad es sencillo y el software no resulta intrusivo. Poder reconfigurar los botones laterales o incluso adaptar la respuesta según el juego que estemos ejecutando añade un valor funcional que raramente encontramos en ratones de este peso. Es, en definitiva, una herramienta de control mucho más capaz de lo que su estética "gamer" podría sugerir a primera vista.
El Glorious Model I es una opción muy equilibrada para quienes buscan un ratón ligero que no sacrifique la productividad o las macros. Su sensor BAMF rinde a un nivel excelente, el peso de 69 gramos es un acierto para evitar la fatiga y el sistema de 9 botones con Layer Shift es una solución inteligente para ganar funciones sin complicaciones. Si valoras la versatilidad de los botones extras y prefieres la fiabilidad del cable, es una compra muy recomendable para jugar y trabajar.