El Tecnowake Wakeryder-M 32 es un ordenador de sobremesa diseñado para adentrarse en la actual generación de juego en resolución 1080p y 1440p con solvencia. Tras analizar su propuesta técnica, nos encontramos ante un equipo que equilibra componentes modernos con ciertas decisiones de hardware enfocadas a ajustar el precio final, postulándose como una alternativa a tener en cuenta para usuarios que buscan un sistema premontado listo para funcionar desde el primer día con el sistema operativo Windows 11 Pro ya instalado y activado.
No es un ordenador enfocado al overclocking extremo ni a la edición de vídeo profesional en formatos masivos, pero si tu objetivo principal es disfrutar de los últimos lanzamientos de PC con tecnologías de vanguardia como el trazado de rayos o la generación de fotogramas, su configuración equilibrada te dará un rendimiento sumamente disfrutable.
Tarjeta gráfica de nueva generación con trazado de rayos solvente
La gran estrella de este montaje es la tarjeta gráfica NVIDIA GeForce RTX 5060 Ti con 8 GB de memoria GDDR7. Creemos que la elección de este componente es un acierto rotundo para quienes priorizan el rendimiento visual y la eficiencia energética. Al pertenecer a la arquitectura de última hornada de NVIDIA, este componente no solo despliega un rendimiento nativo excelente en resoluciones Full HD y Quad HD, sino que se beneficia de las últimas tecnologías de reconstrucción de imagen por inteligencia artificial.
La inclusión de la memoria GDDR7 garantiza un ancho de banda superior frente a las generaciones previas, permitiendo una carga de texturas fluida y reduciendo los tiempos de renderizado. En nuestras valoraciones, nos parece que los 8 GB de memoria de vídeo rinden de forma óptima en la inmensa mayoría de juegos actuales con ajustes gráficos altos, aunque los usuarios más exigentes que busquen resoluciones 4K de manera nativa podrían experimentar alguna limitación a largo plazo debido a la capacidad de la VRAM.
Memoria de alta velocidad y almacenamiento de primer nivel
Uno de los apartados donde este ordenador no recorta en absoluto es en su memoria del sistema. Incorpora 32 GB de RAM DDR5, una cantidad más que generosa que asegura una longevidad excelente para los próximos años de juego. En un mercado donde los títulos modernos ya empiezan a demandar más de los habituales 16 GB, contar con esta configuración de serie nos parece un alivio importante para el usuario, permitiendo además realizar multitarea pesada o transmisiones en vivo sin caídas de rendimiento.
Para el almacenamiento, el sistema recurre a un SSD NVMe de 1 TB acoplado a una placa base con chipset A620. Esta combinación ofrece velocidades de transferencia muy elevadas, haciendo que tanto el encendido del sistema operativo como la carga de juegos pesados se realicen en apenas unos segundos. El único compromiso que detectamos aquí es la capacidad: con los tamaños de instalación de los videojuegos modernos, 1 TB puede llenarse rápido, obligando a medio plazo a gestionar el espacio o añadir una segunda unidad.
Procesador eficiente pero con pequeños compromisos
El cerebro de la máquina es el procesador AMD Ryzen 5 8400F, un chip de 6 núcleos pensado para ofrecer rendimiento de juego sólido a cambio de un consumo energético muy contenido. En combinación con una fuente de alimentación de 650 W con certificación 80 Plus Bronze, todo el conjunto se muestra sumamente eficiente a nivel energético. El sistema de refrigeración por aire cumple de sobra con su función, manteniendo las temperaturas bajo control de manera bastante silenciosa gracias a las bajas exigencias térmicas de esta CPU.
No obstante, creemos necesario señalar que el apellido 'F' de este procesador indica que carece de gráficos integrados, lo cual no es un problema al contar con la RTX de NVIDIA, pero conviene tenerlo en cuenta de cara a posibles tareas de diagnóstico. Asimismo, el uso de la plataforma AM5 sobre una placa con chipset A620 limita algunas funciones avanzadas de overclocking, aunque mantiene una vía de actualización abierta para futuras mejoras de procesador en la misma plataforma.
El Tecnowake Wakeryder-M 32 nos parece una opción de sobremesa muy equilibrada y lista para disfrutar del gaming actual. Destaca por su tarjeta gráfica de nueva generación, el gran acierto de incorporar 32 GB de RAM DDR5 de serie y la comodidad de contar con Windows 11 Pro activado. Si bien el procesador Ryzen 5 8400F y el chipset A620 son algo modestos frente a configuraciones de gama alta, su rendimiento general es intachable para jugar a resolución 1080p y 1440p con total soltura por su precio de 1.489,99 euros.