La Sharp HT-SB107 es una barra de sonido compacta que llega al mercado con una propuesta muy clara: convertirse en la aliada perfecta para quienes quieren mejorar el audio de su televisor secundario o monitor de juegos sin realizar un gran desembolso de dinero. Diseñada específicamente para pantallas de hasta 32 pulgadas, este modelo huye de las complicaciones técnicas para ofrecer una solución directa, económica y fácil de instalar. Tras analizar sus características, os contamos qué podéis esperar de ella y si realmente cumple con lo que promete.
No estamos ante un sistema pensado para melómanos exigentes ni para salones grandes, pero si buscas claridad en los diálogos de tus series favoritas o un extra de volumen en un dormitorio, esta opción de Sharp se posiciona como una alternativa honesta y muy asequible por tan solo 84,90 euros.
Un diseño muy compacto pensado para pantallas pequeñas
Lo primero que llama la atención de la Sharp HT-SB107 es su comedido tamaño. Con unas dimensiones de 652 mm de ancho, 88 mm de alto y 64 mm de profundidad, y un peso de apenas 1,3 kg, es un dispositivo extremadamente fácil de ubicar en cualquier rincón. Nos parece un acierto total su perfil bajo, que evita tapar el marco inferior de la mayoría de los televisores o monitores del mercado si decidimos colocarla en formato de sobremesa.
Su aspecto visual es sobrio pero elegante, gracias a un acabado en plástico negro mate que se combina con una robusta rejilla metálica frontal. Esta construcción no solo le da un aspecto limpio, sino que además facilita su limpieza en el día a día. Además, para quienes prefieran liberar espacio en el mueble, cuenta con opciones para montaje directo en la pared, lo que amplía su versatilidad en habitaciones pequeñas o estudios de juego.
Potencia de 90 W ideal para mejorar la claridad del televisor
En el apartado puramente acústico, nos encontramos ante un sistema de canales 2.0 con una potencia máxima total de salida de 90 W. En su interior alberga dos controladores de altavoz estéreo de gama completa que, si bien no pueden competir con la pegada de un sistema con subwoofer externo independiente, logran un rendimiento muy superior al de los altavoces integrados de cualquier televisión de gama de entrada.
El sonido que proyecta es limpio y destaca especialmente en las frecuencias medias, lo que se traduce en una reproducción de voces y diálogos sumamente nítida. Para personalizar la experiencia, la marca incluye un ecualizador con tres ajustes predefinidos y, lo que consideramos un gran acierto, la posibilidad de realizar un ajuste independiente de graves y agudos mediante su mando a distancia. Lógicamente, al carecer de decodificación para Dolby Atmos o DTS:X, no vas a disfrutar de un sonido envolvente de cine en casa, pero la mejora en el día a día para ver el telediario, series o tutoriales es innegable.
Conectividad física excelente y control simplificado con HDMI ARC
Uno de los puntos fuertes de esta barra de sonido es su abanico de conexiones, algo poco habitual en dispositivos de su rango de precio. La presencia de un puerto HDMI ARC con compatibilidad CEC es una de sus mejores bazas, ya que nos permite encender, apagar y controlar el volumen de la barra directamente con el propio mando a distancia de nuestro televisor, evitando la acumulación de controles en la mesa.
Además del HDMI, disponemos de una entrada óptica digital para una transmisión de audio superior, una toma auxiliar de 3,5 mm para conectar dispositivos analógicos y un puerto USB que admite la reproducción directa de archivos de música en formatos MP3 y WAV desde unidades de memoria de hasta 32 GB. En el plano inalámbrico, incorpora Bluetooth 4.2, que resulta sumamente útil para enviar música de forma rápida desde nuestro teléfono móvil o tableta cuando queremos usar la barra como un altavoz independiente.
La Sharp HT-SB107 es una barra de sonido honesta y directa que destaca por su diseño ultracompacto y su excelente conectividad física, incluyendo HDMI ARC. Creemos que es una compra muy recomendable para quienes quieren mejorar de forma drástica el audio de un televisor pequeño en el dormitorio, la cocina o un rincón de juego, sin gastar demasiado ni llenar la habitación de cables. No es adecuada para quienes busquen graves profundos de cine o sonido envolvente, pero en su rango de precio cumple con creces su cometido.